7.2.10

No iPod... only iPood.

En la rutina, es más fácil perder las cosas.
Soundtrack por los caminos de Europa, un fondo al contexto en el que conocí a mis efímeros compañeros de viaje, de cualquier viaje, que hice en ése viaje.

Fuí feliz, pero ya no está conmigo, seguramente lo tiene alguien que no apreciará la música que estaba ahí, y está bien, esa persona, que obviamente no soy yo, no tiene los mísmos gustos, no disfruta esas canciones, lo llenará de algo que no me gusta y está bien, porque ya no es mío.

Evidentemente nuestra realidad neoliberal, que aunque intentemos librarnos de la mísma, ha dejado su huella plasmada y evitarla es nuestro objetivo, pero tiene sus crudas, por así decirlo, y por un momento, el egoísmo y el aferrarse estúpidamente a cosas materiales.

Nuevamente logre zafarme de haberme aferrado, simplemente "llóro" por mi música, que alguien encuentre mi música y disfrute de ella y luega la borre, ya no es mia.

Lo que si se lleva, es la vibra, en el más puro sentido hippie, de toda la música, de todo lo que sentí al ir caminando ante un frío para el cuál no estaba preparado, para un calor desesperante, para lluvia feliz, calor sabroso, playa y mar que nunca había visto, y viajes.

El hecho de apegarse tanto a cosas materiales, es aferrarse a las situaciones que pasaron mientras tenías - éso - en tu poder. Eso de retener me desespera y sin embargo, lo hago, ya no tanto, es rara vez y no dura, pero el sentimiento de haberme sentido - diferente - por algo material, que desesperante.

Para que tratar de olvidar, por éso la gente toma fotos.

Lo bueno de perder "mi música", fue que me hizo escribir y interesarme por hacer mi música.

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